Ya en 1886 fue declarado Monumento Nacional, el Dolmen de Menga y en 1923, el Dolmen de Viera. El Tholos de El Romeral pertenece al Tesoro Artístico Arqueológico Nacional desde 1926 y en 1931 fue declarado Monumento Histórico-Artístico. Recientemente, mediante el Decreto 25/2009, de 27 de enero, el ámbito arqueológico de los Dólmenes de Antequera se inscribió en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Zona Arqueológica. Dependientes de la Consejería de Cultura, siendo Unidad Administrativa desde 1986, en el año 2010 aparece el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera como servicio administrativo con gestión diferenciada.

El Sitio de los Dólmenes de Antequera que había entrado en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial en 2012 en Estambul, se presenta como un bien cultural en serie formado por tres bienes culturales (los Dólmenes de Menga y de Viera y el Tholos del Romeral) y dos bienes naturales (La Peña de los Enamorados y El Torcal de Antequera). Se trata de una de las primeras integraciones conscientes de arquitectura y paisaje monumental de la Prehistoria Europea, derivada de unos pobladores neolíticos cuyo origen se remonta a comienzos del V milenio. Los megalitos antequeranos fueron utilizados con fines rituales y funerarios y son reconocidos exponentes del Megalitismo europeo. Las estructuras megalíticas se presentan bajo la apariencia de paisaje natural (enterradas bajo túmulos de tierra), subordinando su orientación a dos monumentos naturales: La Peña de los Enamorados y El Torcal. Ambos constituyen dos hitos* visuales indiscutibles del Sitio.
Por último, el Sitio de los Dólmenes de Antequera, compuesto por los Dólmenes de Antequera, la Peña de los Enamorados y El Torcal de Antequera, forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco desde el 15 de julio de 2016.