jueves, 18 de mayo de 2017

Catedral de Granada

Localización




La Catedral  está situada en la calle Calle Gran Vía de Colón, 5, 18001 Granada en
Granada.

Historia 

Su construcción se proyecta en el año 1505 sobre la antigua Mezquita Mayor de la Granada, por decisión de la reina Isabel La Católica, y se inicia en 1523 cuando el
obispo fray Fernando de Rojas coloca en la primera piedra del templo, según las trazas dadas por Enrique Egas, con planta similar a la de Toledo, siendo nombrado Egas poco después Maestro Mayor de las obras de la catedral.

Por entonces y desde 1525 Diego de Siloé dirigía las obras del Monasterio de San Jerónimo de esta misma ciudad, y el Cabildo entonces le encomienda unos diseños para la catedral, acomodados a la distribución de los cimientos y de la obra ya comenzada por Egas. Es posible que el Cabildo quisiera mayor dedicación y asistencia a las obras que la prestada por éste para el templo mayor de la ciudad, aunque puede que la razón final fuera el deseo de cambiar su aspecto medieval y goticista por otro nuevo de corte clásico y renacentista.



Lo cierto es que con los diseños de Siloé se realiza un modelo en madera del templo y, luego de algunas vacilaciones por los posibles daños que pudiera ocasionar a la Capilla Real (Granada) ya existente desde antes y a la cual se adosa la catedral, el emperador Carlos aprueba en 1529 su diseño a lo romano; cosa que parece lógica,
pues entraba de lleno en los gustos del monarca, a quien por entonces Pedro Machuca le comenzaba a levantar dentro del propio recinto de La Alhambra su novedoso Palacio de Carlos V dentro de los más estrictos cánones clasicistas.
Catedral. Capilla Mayor.

A la muerte de Siloé, en 1563, y tras haberse habilitado el templo al culto por tener cubiertas las bóvedas y cerrada la cabecera, le sucede Juan de Maeda, su discípulo y aparejador, junto a un brillante grupo de entalladores en las decoraciones del templo, suspendiéndose las obras en 1568 a causa de la guerra con los moriscos. A la muerte de Maeda en 1576 el cabildo nombra sucesor de las obras a su hijo Asensio de Maeda, quien no acepta el cargo por encontrarse trabajando en las de la catedral de Sevilla. El siguiente maestro de obras en Lázaro de Velasco que fallece pronto, en 1580, siendo sucedido por el aparejador Ambrosio de Vico.

Tras años de trabajo, en 1704 se concluye finalmente la construcción de esta gran catedral, según el modelo de Siloé, a quien se debe la extraordinaria imagen espacial
y arquitectónica que produce contemplar desde la nave central la rotundidad de su Capilla Mayor, redonda y con arcos encasetonados que la comunican con la girola que la rodea, y cuyos muros decorados con vidrieras de gran belleza y esculturas y pinturas de Alonso Cano, resume la grandeza de este templo.
Partes 

TEMPLO

ALTARES DEL CRUCERO PRINCIPAL

Al contemplar la capilla mayor del templo catedralicio granadino nos encontramos ante el siguiente hecho: La singularidad iconográfica de este recinto sagrado junto a su singularidad arquitectónica. Este espacio empezó a gestarse en 1528 con el proyecto Alba-Siloe y es único entre todas las catedrales españolas.

Arquitectura de los retablos

En el crucero principal y cerrando las dos naves intermedias nos encontramos junto al arco toral con dos altares de piedra obra de Siloe. Ambos presentan dos cuerpos. El cuerpo inferior tiene arco de medio punto con ángeles y adornos en sus enjutas apeado sobre pilares enmarcando el conjunto dos columnas corintias con capiteles dorados; sobre los entablamentos textos latinos. Todo ello para enmarcar y resaltar su gran pintura central al óleo. En el cuerpo superior otro arco de medio punto más pequeño descansando sobre pilastras estriadas; en las enjutas medallones con relieve de cabeza. Un segundo entablamento y el tímpano decorado con medallón central con el mismo motivo de cabeza rematan el altar. Como en el cuerpo inferior un gran lienzo.

Epigrafía de los retablos 

En ambos entablamentos los textos latinos escogidos invitan a adoptar la actitud adecuada: admiración, sobrecogimiento, alegría, ante cuanto acontece y se está narrando en la capilla mayor.

Altar del Santo Cristo

Encastrados en este retablo del lado del evangelio —como en el de la epístola— dos óleos sobre lienzo, obras de discípulos de Cano: Pedro Atanasio Bocanegra (1638-1689) Juan de Sevilla (1643-1695). Son cuatro pinturas de empeño, realizadas
en el decenio de 1670, que representan lo mejor de ambos artistas.

En el cuerpo inferior Flagelación de Jesús o Cristo atado a la columna, de Juan de Sevilla. En el cuerpo superior Martirio y triunfo de san Cecilio, patrón de Granada, obra de Bocanegra.


Altar de san Bernardo

En este segundo altar pétreo los pintores intercambian las posiciones; Bocanegra pinta el cuadro inferior y Sevilla el superior. En el cuerpo superior Milagro de san Benito, de Juan de Sevilla: En primer término, dos monjes tratando el arrodillado de llenar un cántaro agua del riachuelo; al fondo, san Benito, acompañado de tres
monjes, parece comentar la escena desde las puertas del monasterio. En el celaje, rompimiento enmarcando a la Trinidad: el Padre como creador, el Hijo, Jesucristo, portando su cruz y en ademán de bendecir y el Espíritu santo irradiando luz.

LA CAPILLA MAYOR 

Al contemplar la capilla mayor desde los pies de la Catedral, nuestra primera impresión es de armonía. Armonía resultado del trabajo con diversos materiales, del encuentro de diversos estilos y aportaciones históricas. Tonalidades y coloridos, transparencias y volúmenes con contrastes de forma, escala y decoración. Según vamos subiendo por la nave central, percibimos adornos y detalles que nos distancian del primitivo proyecto siloesco renacentista.

De una parte, el Renacimiento con su afán recuperador de las raíces grecolatinas de Europa, moldeada durante siglos por el cristianismo, acontecimiento histórico: religioso y cultural. De otra parte, el sueño —político y religioso— de un solo rebaño y un solo pastor: «Cobrar el imperio de Constantinopla y la casa sancta [el Santo Sepulcro] de Jerusalem que por nuestros pecados tiene ocupada.

PORTADAS INTERIORES

En la Catedral granadina hay tres portadas interiores dignas de mención por su valor artístico; son la portada gótica de acceso a la Capilla Real —del lado de la epístola (muro sur) y entre los altares-retablo del «Triunfo de Santiago» y de Jesús Nazareno— que da al crucero principal o mayor frente al cancel de la puerta del perdón; la portada renacentista de la sacristía —del mismo lado de la anterior y a continuacin del altar-retablo del «Triunfo de Santiago»— y la portada renacentista del museo catedralicio, del lado del evangelio (muro norte) a los pies de la Catedral, haciendo esquina con el hastial de poniente.

Portada gótica de la capilla real 

Esta portada es un claro y rico manifiesto plástico del gótico final, característico de la época de los Reyes Católicos. Al abrir su gran puerta y cruzarla, se entra en el recinto donde reposan los restos de Fernando V de Aragón (1452-1516) y de su esposa, Isabel I de Castilla (1451-1516), de Felipe el Hermoso (1478-1506) y su esposa, Juana
(1479-1555), primera Reina de España, y del príncipe de Asturias, Miguel, nieto heredero de los Reyes Católicos, nacido en 1498 y fallecido en Granada antes de cumplir dos años.

Portada renacentista de la antesacristía

La comunicación entre el interior del templo, desde la girola, y la sacristía se hace a través de este espacio —antesacristía— donde con la ornamentación pictórica, se conjugan arquitectura, escultura y carpintería. Es una obra de principios de los años treinta del siglo XVI. Además de las puertas exteriores del templo —las del Perdón y del Ecce Homo— Siloe trazó esta interior. Es esta portada una obra de gran calidad y empeño. El arco está muy adornado; en ambas enjutas, graciosas figurillas de ángeles trompeteros dispuestas con novedad y gran agilidad compositiva. En ambas pilastras grandes candeleros y, sobre la cornisa, el encasamiento circular con el bello relieve de María acariciando a su Hijo. A ambos lados las estatuas de san Pedro y san Pablo.

Portada renacentista del  museo catedralicio

Su trazado fue realizado por Juan de Maeda (siglo XVI) —padre de Asensio de Maeda— arquitecto de la segunda mitad del siglo XVI y discípulo predilecto de Diego
de Siloe a quien sucedió en la maestría del templo catedralicio desde 1563 a 1576. Toda la portada está realizada con el mismo tipo de piedra del resto de la Catedral.


TORRE CAMPANARIO

Estamos ante la fachada de la Catedral; si nos dirigimos hacia nuestra izquierda llegamos al pie de su única torre. Según el proyecto de Siloe, la fachada renacentista estaba flanqueada por dos gigantescas torres de 81 metros de altura; cada una de ellas estaba proyectada con tres cuerpos cuadrados rematados por un cuarto octogonal siguiendo diversos estilos (dórico, jónico, corintio, toscano, compuesto, salomónico). Por diversas circunstancias, la torre del lado derecho nunca llegó a construirse; el actual torreón canesco del estribo la sustituye. La única torre de la izquierda está sin coronar quedándose en sus actuales 57m de altura.

El primer cuerpo de la torre es iniciado por Siloe; lo continúa Maeda desde 1564
hasta 1579. Durante los años que Maeda ejerce la maestría mayor de la Catedral se termina, entre otras obras, el primer cuerpo de la torre actual.

Juan de Maeda va incorporando las nuevas propuestas arquitectónicas que le llegan desde Italia, sin renegar de las directrices de su maestro Siloe. Depura su arquitectura liberándose de la desbordante fantasía del grutesco; Maeda da primacía a lo tectónico marcándose los elementos de soporte y carga.

TORRE DEL RELOJ

Está situada en el estribo derecho de la cabecera sustituyendo a otra anterior en ruinas. Fue levantada entre mayo y septiembre de 1681. Arquitectónicamente esta torre es un sencillo y estilizado prisma de base cuadrada con dos cuerpos y una cubierta rematada por una esbelta cruz de hierro; un bello contraste y contrapunto a la espléndida bóveda de la capilla mayor.

El cuerpo inferior de la torre está adornado con un simple vano adintelado y cegado.
En uno de sus lados se abre la puerta de acceso con una escalera exterior con varios peldaños de piedra para la comunicación con el segundo cuerpo; del lado contrario, la esfera del reloj.

El cuerpo superior —donde se encuentran las dos campanas— está formado, entre pilastras toscanas muy sencillas, con cuatro esbeltos arcos cerrados en su parte inferior por sencillas barandillas de hierro.

La cubierta a cuatro aguas es de pizarra. Es un tipo de techado poco frecuente por estas tierras sureñas, pues el excesivo calor veraniego acaba carbonizando el entramado de madera que sirve de sostén.

PUERTA

LA PUERTA DE SAN JERÓNIMO

Esta puerta —cerrada en la actualidad— es la más cercana a la torre; está abierta, igual que la del Perdón, en el muro norte de la Catedral. Fue trazada para desempeñar una importante función ceremonial como portada opuesta a la interior
del templo catedralicio que da acceso a la parroquia del Sagrario situada en el otro extremo del crucero secundario. Ambas puertas quedan unidas por el crucero secundario para cuyo centro diseñó Siloe una cúpula linterna hoy cubierta por una bóveda.

LA PUERTA DEL PERDÓN

Esta puerta, labrada en piedra franca y de estilo plateresco, abre al crucero principal de la Catedral; en su extremo opuesto da a la puerta gótica de acceso a la Capilla Real.

Este conjunto estético —perfecta unión y armonía entre escultura y arquitectura— representa una página importantísima de la transición entre el goticismo de finales del siglo XV y los comienzos del Renacimiento español en los albores del siglo XVI.




LA PUERTA DEL ECCE HOMO

Esta portada del Ecce Homo es la más antigua de las exteriores y también es conocida con el nombre de Puerta del Colegio; aquí estuvo, en efecto, el Colegio Eclesiástico fundado por el primer arzobispo de Granada, Fray Hernando de Talavera; sus colegiales, que vestían manto pardo y beca leonada, empleaban su tiempo de
formación en aprender «a cantar, oír Gramática, Artes. Teología y Cánones» para entrar después al servicio del culto divino de la Catedral.


Arquitectura y decoración

Adopta el modelo renacentista conocido como templo compuesto por gran cabecera y cuerpo basilical. Para comprender los motivos del trazado de este templo es preciso considerar dos factores: ambiente reformista y decisión imperial.

En primer lugar, el ambiente reformista de la época que trata de implantar en la recién restaurada diócesis. En segundo lugar, la decisión de Carlos V de ser enterrado en la capilla mayor, decisión modificada después por su hijo, Felipe II, quien hizo de El Escorial el panteón real de la dinastía. Así, la primitiva función funeraria del templo desaparece. Estos dos factores —Reforma y voluntad imperial— crean una forma arquitectónica única con variadas funciones que proporcionan unidad y coherencia al complejo programa arquitectónico e iconológico.

La forma central de la cabecera cumplía estos fines conmemorativos y funerarios pero, además, respondía al deseo de la mayoría de los reformadores españoles de atribuir a la Eucaristía un lugar principal en la devoción y culto cristianos.

Pintura

Inmaculada Concepción de María (Juan Sánchez Cotán)

Esta pintura al óleo —realizada entre 1615 y 1620— es obra del pintor español Juan Sánchez Cotán (1560-1627) quien, en 1604, profesó en la Cartuja de Granada; destacan en su producción pictórica los bodegones y los lienzos de asunto religioso. La pintura —muy ajustada a un esquema simétrico— está coronada por la blanca
paloma del Espíritu santo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra (Lc 1,35). Un fondo luminoso rodea a María, aureolada, la luna a sus pies evocando el conocido texto del Apocalipsis: Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.

Virgen de la leche (Francisco Pacheco)

Este cuadro es también conocido como Virgen de Belén. Con una u otra identificación, responde al frecuente tema iconográfico de María amamantando a su hijo. De pie, manto rojo, túnica azul, María, con la luna bajo sus pies, da de mamar a Jesús. Circunda a María un grupo de diez ángeles. Dos de ellos la sobrevuelan
sosteniendo una corona dorada sobre su cabeza Virgen; cinco tocan instrumentos músicos (arpa, violín, flauta, triángulo, mandolina) y otro parece cantar con un libro abierto entre su manos; desde la izquierda un ángel coronado presenta u ofrece a María un jarrón con azucenas. En la esquina superior derecha un ángel niño vestido con túnica blanca completa esta escena maternal.

Esculturas

Las esculturas presentadas en este espacio representan una reducida, pero destacada, selección de tallas en madera, todas ellas claros y brillantes exponentes de la escuela barroca granadina (siglos XVII-XVIII):


  • Alonso Cano (1601-1667)
  • Pedro de Mena (1628-1688)
  • Torcuato Ruiz del Peral (1708-1773)

Además, un pequeño barro policromado de María Magdalena penitente cercano al arte de José Risueño (1665-1732). Al terminar la visita a las esculturas conservadas en este museo, veremos la talla en madera de Jesús Crucificado de los Hermanos García, (principios del XVII) que, en la actualidad, preside la sacristía del templo catedralicio y, de los mismos autores, una talla en barro del Ecce Homo expuesto en el altar-retablo de Jesús Nazareno del muro sur del templo.

Vídeos




 Enlaces

http://www.alhambra.info/alhambra_guia_granada/guia_granada_monumental_historia.asp?monumento=Catedral

Presentaciónhttps://es.slideshare.net/javivieru/catedral-de-granada-3515848

Página oficial: http://catedraldegranada.com/

http://www.granadadirect.com/monumentos/catedral-granada/

https://granadapedia.wikanda.es/wiki/Catedral_de_Granada

http://www.arteguias.com/catedral/granada.htm

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