martes, 14 de febrero de 2017

Ruinas de Itálica

Localización


Itálica es la Ciudad Romana que se levantaba en lo que es ahora el municipio de Santiponce, por supuesto, en la provincia de Sevilla. Fue el lugar de origen de la familia del emperador Adriano que la elevó al estatuto* de colonia, pasando a denominarse Colonia Aelia Augusta Italicensium.



Yacimiento

Itálica constaba de dos partes:
  • La vetus urbs: Significa "ciudad vieja". Fue la ciudad fundada por el general Escipión y actualmente se encuentra bajo el casco urbano de Santiponce, de ella se conoce muy poco. En el siglo II Adriano, interesado en mejorar el aspecto de las ciudades del Imperio, ayudó económicamente al embellecimiento de muchas de ellas, sin olvidar, por supuesto, la ciudad donde nació y así realizó al norte de la ciudad una ampliación de la colonia. Consta de las siguientes partes: 
- El teatro romano: El teatro es al parecer la obra civil más antigua de Itálica, ya que se edificó en la antigua ciudad romana, la vetus urbs, y ahora se encuentra enclavado dentro del casco urbano de la actual ciudad de Santiponce. Se comenzó su construcción en tiempos del emperador Augusto (del año 30 al 37), más tarde se modificó y, posteriormente, Adriano lo adornó sustancialmente. Su uso se prolongó hasta el siglo III, cuando la decandencia* de la ciudad hizo que quedara en desuso, y parte de sus terrenos se convirtieron en almacenes y corrales. El teatro fue redescubierto en 1970, y tras la
reconstrucción de sus gradas, es utilizado en la actualidad para su propósito original.

El teatro sigue las directrices básicas de este tipo de edificios romanos, ubicado en una zona de edificios públicos y en la ladera de un cerro para acomodar el graderio en él. Tenía un aforo* para 3.000 espectadores. 
La estructura es la tradicional: de hormigón al principio y, posteriormente, en las remodelaciones, de ladrillo. Todo ello estaba decorado y recubierto por elementos de mármol blanco o veteado* de primera calidad, inscripciones en bronce, fuentes, esculturas.
Su cávea* es casi semicircular de 77,70 m. de diámetro y delimita la orchestra de 26 m. de diámetro; en ésta permanecen las gradas reservadas para los grandes personajes de la sociedad.

- Las termas menores: A estos restos se le han dado numerosas interpretaciones. Han sido fechadas en los tiempos de Trajano (98-117) por los modos constructivos empleados y en época de Adriano fue reforzada su estructura. La superficie ocupa un área de cerca de 1.500 metros cuadrados, en una zona urbanizada por Trajano con edificios públicos.

Los vestigios que se observan se corresponden con el área central y trasera de los baños, pudiendo reconocerse dos salas de temperatura caliente (caldarium), una templada (tepidarium) y otra para baños fríos (frigidarium) y para la práctica de ejercicios. El solar excavado no abarca en su totalidad toda el área de las termas, pues ésta se extiende por debajo de las casas circundantes*, especialmente la puerta principal.


- Necrópolis: Se han descubierto varias zonas de enterramientos en Itálica, situadas junto a la muralla, en el teatro, en la vaguada* que limita la ciudad por
el suroeste y los márgenes de las vías de entrada y salida de la ciudad.



  •  La nova urbs: esta última levantada en época de Adriano y que actualmente constituye el Conjunto Arqueológico de Itálica, donde se puede apreciar el trazado urbano, las grandes casas (domus), con bellos mosaicos de diferentes temas y el anfiteatro. El apelativo de nova urbs, dado por García y Bellido, es considerado impropio por algunos autores que prefieren referirse a esta ampliación de la ciudad con el de Itálica adrianea. Consta de las siguientes partes: 

-La muralla: La ciudad estaba amurallada, pero actualmente son muy escasos los restos visibles. Hay restos visibles en dos puntos del conjunto arqueológico: cerca del anfiteatro en el lado norte por donde se accede al conjunto
monumental, se aprecia restos de la cimentación de la muralla y una puerta por la que se accede a la ciudad, que está flanqueada por dos torres. La excavación permite ver la sección de los cimientos de las torres y una cloaca que discurre bajo la calle. El grosor de la muralla es de 1,5 m. de anchura. El otro resto es un torreón de tiempos de Augusto, en el área del teatro, contiguo al graderío.

-Las casas romanas: En el esplendor de la Itálica de Adriano, se construyeron en la nova urbs casas espléndidas de importantes familias patricias del imperio, que forman un conjunto residencial lujoso repleto de mosaicos, estatuas y mármoles importados de Grecia y Mauritania. Además de seguir el esquema tradicional de la casa romana, con un patio interior del que luego derivarían los patios de las casas andaluzas, poseían la estética helenística predominante de la estuco* o chapadas* con ricos mármoles. No se han hallado huellas de insulae (isla), sino sólo de la domus familiar romana. Las fachadas tenían soportales, para resguardar a los viandantes* de las inclemencias del tiempo. La mayoría de las casas reciben su nombre por los mosaicos u ornamentaciones que aún se conservan. Existían varias casas, que son: Casa de Neptuno, Casa del Patio Rodio, Casa de Hilas, Casa de los Pájaros y Casa del Planetario.
época con una rica decoración con pinturas sobre

-El anfiteatro romano: Era uno de los mayores anfiteatros del imperio con una capacidad para 25.000 espectadores, tamaño exagerado si tenemos en cuenta que la ciudad nunca pasó de los 8.000 habitantes; esto permite suponer que había guarniciones militares en las proximidades de la ciudad. Fue construido en tiempos del emperador Adriano y está situado fuera del recinto amurallado de la nova urbs, en una vaguada que sirve para acomodar sus gradas. Su pavimentada* con losas rectangulares.
fachada está prácticamente perdida; la entrada principal, la Porta triumphalis (puerta de la Victoria), estaba cubierta por una galería abovedada y

El graderío estaba formado por tres niveles de gradas (ima, media y summa cávea), de las que sólo se conservan parcialmente las dos inferiores. En el centro de la arena existe un foso que, cubierto con una estructura de madera, se empleaba como zona de servicio para los diferentes espectáculos: luchas de gladiadores, simulacros de caza, peleas entre fieras.

- El circo romano: En 1799 se descubrió un mosaico en cuyo centro se representaba un circo romano con escenas de la competición. La aparición de este mosaico hace pensar que Itálica tuvo circo. El mosaico fue dibujado varias veces antes de desaparecer a finales del siglo XIX.

- Las termas mayores: Eran un centro de ocio que albergaba, junto a otros servicios, los baños públicos. Datan de la época de Adriano, hacia la primera mitad del siglo II. Es un edificio de grandes dimensiones; aproximadamente ocupa una extensión de 32.000 metros cuadrados. Se encuentran en la nova urbs, ocupando la extensión de una manzana completa, aún en parte sin excavar. Todavía se conserva la estructura de la distribución de las piscinas y los hornos.
A las termas se accedía a través de una escalinata que daba paso al vestíbulo. Tras éste se halla la piscina con forma de T, con las paredes y suelos revestidos de mármol blanco. A continuación se accede al resto de las habitaciones del baño y en torno a ésta se hallan las habitaciones de servicio y las dependencias. Además de las termas propiamente dichas, con las tres salas (caldarium, tepidarium y frigidarium), el edificio albergaba una biblioteca, sala de masajes, sauna, vestuarios y al sur del cuerpo principal se extendería la palestra* que ocuparía casi la mitad de la edificación.

- El Traianeum: es un templo dedicado al emperador Trajano erigido por su sobrino, el emperador Adriano. Poco se sabe de las edificaciones de culto en Itálica; esta construcción es el único exponente suficientemente conocido de esta tipología de edificio público. El templo estaba ubicado en la zona más alta de la ciudad en una plaza, de modo que el templo se convierte en emblema y símbolo de una colonia especialmente afecta a esta dinastía.

A pesar de su alto grado de destrucción, las excavaciones arqueológicas han dado a conocer las dimensiones y la configuración de la plaza, de 86 por 56 m. en su interior. Su planta es rectangular, rodeado de un pórtico de exedras, que albergaban esculturas sobre pedestales, con un pórtico de ocho columnas y rodeado de columnas. Situado sobre una base, se accedía a ella por unas escaleras. Han aparecido numerosos elementos decorativos y epigráficos*.

- Calles y calzadas: Las calles de Itálica dan cuenta del carácter monumental de la ciudad. Tanto la anchura de las calles, unos 16 m., como la regularidad del trazado de la llamada nova urbs, son tan sorprendentes que sólo admiten comparación con las de algunas ciudades de Oriente. Las calzadas están pavimentadas con grandes losas traídas de Tarifa, de 15 a 20 cm. de espesor. La longitud total de las calzadas se estima en unos 15 km.; las aceras, de 4 m. de longitud, eran porticadas, por las que se podía caminar siempre bajo techado. Junto a los bordillos se pueden ver los arranques de los pilares que sostenían las techumbres*.

- Acueductos: Cuando Itálica era un pequeño pueblo, el agua se obtenía de pozos. Pero, cuando creció, estos pozos debieron resultar insuficientes, por lo que hubo que buscarla fuera. En el siglo I se construyó un acueducto que nace del río Guadiamar y, posteriormente, con Adriano, Itálica contó con una nueva red de abastecimiento de agua que nacía en unos manantiales cercanos a Tejada, en la provincia de Huelva. Para unir estos dos puntos se construyó una conducción de unos 37 km., construyéndose pozos, registros, túneles y
acueductos. Cuando el agua llegaba a Itálica, se recogía en una especie de cisterna cubierta, llamada castellum aquae (agua del pueblo), desde donde se distribuía a las casas, fuentes, termas y demás servicios públicos por medio de tuberías. Sólo las casas de los ricos tenían agua corriente que se regulaba mediante llaves de cobre. La cisterna está situada en la parte más alta de Itálica en el extremo Oeste y tenia una capacidad de unos 900.000 litros. Las aguas fecales y las sobrantes del acueducto se vertían a las cloacas, visibles actualmente en los cruces de las calles. Se aprovecharon las dos vaguadas sobre las que se asienta la ciudad, como colectores. Una vez construidas las cloacas se construyeron las calles y se pavimentaron.

Historia

La ciudad romana de Itálica fue fundada en el año 206 AEC por el general Publio Cornelio Escipión “El Africano”, con el fin de establecer en ella a los soldados heridos que habían participado en la batalla de Ilipa derrotando al ejército cartaginés. El nombre de Itálica hace referencia a Italia, tierra de origen de los primeros habitantes de la ciudad.

En Itálica nació Marco Ulpio Trajano (53-117), primer emperador oriundo* de una provincia romana. Su sucesor, Publio Aelio Adriano (76-138), aunque en Roma, fue educado parcialmente en Itálica, ciudad a la que honró con la creación de un nuevo barrio (nova urbs).

Excavaciones

En el siglo XVII; de Francisco de Bruna, uno de los primeros que buscaron en ella esculturas y epígrafes para la colección que conformó en los Reales Alcázares de Sevilla, en el siglo XVIII; o de Demetrio de los Ríos, quien llevó a cabo importantes excavaciones en la segunda mitad del siglo XIX, en el Anfiteatro, los dos edificios termales y las casas.

En el siglo XX fue ya la Universidad de Sevilla quien protagonizó la moderna arqueología italicense, con las excavaciones de los profesores J. M. Luzón, M. Pellicer, P. León o R. Corzo, a la par que -en 1989- se creaba el Conjunto Arqueológico de Itálica como instrumento de gestión del yacimiento. La importancia de los restos arqueológicos en los inicios del siglo XX y la nueva política de tutela patrimonial del Estado español hicieron que, a fines del año 1912, las Ruinas de Itálica se declararan como Monumento Nacional.

Aniversario

Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Sevilla y la Asociación Cultural La RomaPedia, formada por antiguos alumnos de la Facultad de Geografía e Historia, rinden homenaje al yacimiento de Itálica con motivo del primer centenario de su Declaración como Monumento Nacional (1912-2012).

En el año de 2012 se conmemoraron, pues, los 100 años desde ese acontecimiento crucial para la conservación del importante yacimiento. Además, algunas instituciones han llevado a cabo asimismo otras actividades conmemorativas, como la edición facsímil de las láminas dibujadas por Demetrio de los Ríos en las décadas de 1860-1870 y del libro Itálica 1912-2012. Centenario de la Declaración como Monumento Nacional (Sevilla, 2012, F. Amores y J. Beltrán, eds.), publicados por la Fundación Itálica de Estudios Clásicos y el Parlamento de Andalucía, con una exposición actualmente abierta sobre las propias láminas, en el Hospital de las Cinco Llagas, sede del Parlamento.

Vídeos





Enlaces

http://www.spain.info/es/que-quieres/arte/monumentos/sevilla/ruinas_de_italica.html

Web Oficialhttp://www.andalucia.org/es/turismo-cultural/visitas/sevilla/monumentos/conjunto-arqueologico-de-italica/

PRESENTACIÓNhttp://es.slideshare.net/bibliotecanavarroyalba/italica-presentacin

http://www.visitarsevilla.es/que-ver/monumentos/ruinas-romanas-de-italica/

http://www.celtiberia.net/es/poblamientos/?id=607

https://www.guiarepsol.com/es/turismo/destinos/vuelta-al-mundo-por-espana/sevilla/ruinas-romanas-italica/

http://www.en-sevilla.com/italica/

http://www.audioguiasevilla.com/aniversario-de-italica/

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